Ilumina adecuadamente tu oficina

Ilumina tu oficina

Ilumina adecuadamente tu oficina

La iluminación en la oficina es más importante de lo que a priori puede parecer. Se trata de un entorno donde se pasan muchas horas y donde deben fluir las ideas y pensamientos más productivos, por lo que el ambiente debe reunir las condiciones óptimas para ello.

¿Por qué? Una correcta iluminación influye directamente en el confort, la creatividad, la motivación y, sobre todo, en el bienestar del trabajador y con ello se consigue una mayor productividad. Lo ideal sería contar con iluminación natural, pero no siempre se tiene esa suerte.

¿Cómo? A la hora de comenzar con un proyecto de iluminación interior es importante tener en cuenta la normativa que atañe a las cuestiones relacionadas con riesgos laborales y con la salubridad de los trabajadores. En esta tabla puedes conocer los niveles medios de iluminación recomendados. Medida en lux (lx).

Además de buscar los niveles de iluminación adecuados para el desarrollo de cada actividad, hay que buscar siempre el equilibrio perfecto entre luz cálida y luz fría. En iluminación de oficinas, lo más conveniente es situarse alrededor de los 3.000-4000 grados kelvin, la unidad que mide el rango de la temperatura de color de la luz.

Consejos. Para lograr que la luz que incide en la oficina permita dar visibilidad a toda la sala sin dejar rincones oscuros o mal iluminados os damos estos consejos a tener en cuenta.

Como ya hemos comentado, cuanto más se aproveche la luz natural, mejor. Mejorarás en la iluminación y ahorrarás en electricidad. Hay que hacer un estudio previo para distribuir los puntos de luz y que ningún rincón se quede oscuro y para la iluminación de techo, se recomienda ubicarla en los costados de la zona de trabajo para que incida de manera transversal. Además, la vista al monitor debe ser paralela a los focos de luz.

Invirtiendo en bombillas LED apostarás también por el ahorro energético y económico de la empresa ya que consumen muy poco y ofrecen una luz de gran calidad. De hecho, hoy en día existen sistemas inteligentes de control de iluminación que ayudan a controlar el uso de luz. Y por último, deja que los trabajadores elijan y que puedan regular ellos mismos su puesto de trabajo. Podrás adaptarla según sus preferencias y sentirse mucho más a gusto.

Tipos. En una oficina podemos dividir 3 tipos de iluminación: general, focal y decorativa. Vamos a ver en qué se diferencia cada una de ellas y la manera de integrarlas en nuestro entorno de trabajo.

  • General

La iluminación general es la que proporciona una luz uniforme y directa a todo el espacio o zona de trabajo. Se suelen utilizan downlights empotrables, lámparas o tubos led perimetrales que proporcionan una buena iluminación y bajo consumo. Su ventaja es que reduce las sombras y evita los contrastes aunque puede crear un entorno monótono.

  • Focal

La iluminación focal proporciona una luz más directa e intensa mediante lámparas tipo flexo o de suspensión, incidiendo directamente sobre la superficie de la mesa. Es un tipo de luz que se centra en un espacio individual proporcionando la cantidad adecuada. Su inconveniente es que es necesario una instalación fija en cada zona.

  • Decorativa

La iluminación decorativa o de ambiente proporciona una luz cálida y agradable por lo que invita al bienestar y al descanso en zonas comunes y recepción. Es la opción donde podemos echar mano de diseños modernos, vanguardistas y sofisticados que ofrecen un determinado estilo a la oficina.

La colección Drink, compuesta por lámparas de suelo, techo y suspendidas en fibra de carbono o en fibra de vidrio, es un ejemplo de iluminación que aporta un valor añadido a la estética de la oficina.

En conclusión, se tiene que conseguir una iluminación diáfana y clara donde, además, se integre a la perfección con el espacio y el mobiliario. Tampoco hay que olvidar que debe de reflejar la filosofía de la empresa y conjugar la funcionalidad con la eficiencia energética. ¡Todo un trabajo!

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